Colocar pisos de madera en las cocinas y en los baños permite extender la calidez y la belleza natural de este material a unas áreas de la casa en las que, tradicionalmente, se ha optado por instalar pisos cerámicos, más resistentes a la humedad, a las manchas producidas por salpicaduras. Sin embargo, en los últimos años, poner madera en estos espacios se ha convertido en una tendencia decorativa en alza, gracias, sobre todo, a los avances conseguidos en este terreno por las empresas especializadas en tratamientos y producción de tablas y tarimas.

Espacios continuos. Colocar piso de madera en toda la casa es especialmente decorativo cuando se hace una reforma en la que, por ejemplo, la cocina se abre al comedor o el baño se comunica con una habitación, ya que permite disfrutar de una continuidad visual en el suelo,
sin transiciones bruscas provocadas por el cambio de material. Cuando se busca una reforma que incorpore guiños entre lo moderno y lo rústico, se pueden crear bellos contrastes entre un suelo de madera envejecido y otros materiales más industriales como el acero o el cemento teñido.
Un material exigente. Teniendo en cuenta la ventaja que supone colocacion de pisos de madera en toda la casa, no es menos cierto que la utilización de madera en cocinas y baños requiere una especial atención, de ahí que su empleo no se haya generalizado en nuestro país. Por un lado, son pavimentos que exigen un mantenimiento muy cuidadoso, ya que debemos procurar que la humedad ambiental oscile entre el 50 y el 60% y la temperatura no supere los 20‑27° C (en función del tipo de madera). Además, hay que eliminar cualquier vertido accidental de agua o grasa inmediatamente; una limpieza que precisa la utilización de productos especiales y poca agua, por lo que no es tan cómoda como la de la cerámica.
Distintos requisitos. En la cocina hay que decantarse por maderas más duras, que soportan mejor pequeños accidentes habituales como la caída de recipientes o de otro tipo de utensilios. Además, es también importante que el acabado del pavimento no sea aceitado, ya que deja el poro abierto, algo contraproducente en un lugar donde las cocciones hacen que la madera pueda
impregnarse fácilmente de grasa. Las maderas oscuras también son más agradecidas, ya que, por mucho cuidado que se tenga, es casi imposible impedir que se produzca alguna mancha. En el baño hay que tener en cuenta que el suelo esté bien aislado de la humedad, lo que se logra con un pavimento de madera que incorpore una barrera de vapor, es decir, una hoja de polietileno que se coloca entre la madera y la solera, o que
tenga la contracara baquelizada (también aislante). Para evitar resbalones hay que elegir un acabado al aceite o con barniz de poliuretano, menos resbaladizo que el barniz al agua.
En esta pieza es imprescindible que los elementos del baño estén bien sellados, para evitar fugas (se recomienda una junta de dilatación y sellar las juntas con adhesivo de poliuretano).
Qué piso de madera escoger. Lo más importante es fijamos en el acabado del piso, ya que lo va a preservar de la humedad, de posibles vertidos y de las manchas. Lo ideal es que tenga varias capas de barniz de poliuretano o que esté aceitado con aceites endurecidos con luz ultravioleta (aceites UV). Podemos optar por los pisos flotantes de madera. Éstos, al no estar en contacto directo con el suelo, tienen un buen comportamiento ante los cambios de humedad. Si colocamos tarima maciza sobre rastreles, éstos deben estar bien aislados de la humedad del suelo.
Así vemos que no hay ningún problema en colocar pisos de madera den las cocinas y los baños contrario les da un toque moderno y natural.